El test de embarazo es un pequeño instrumento cuya función es, como bien indica su nombre, detectar el embarazo en las mujeres. Para ello, el test se centra en detectar la hormona hCG (gonadotropina coriónica humana) mediante la orina. Cuando una mujer se queda embarazada, los niveles de esta hormona aumentan a una gran velocidad, ya que la produce el embrión después de su implantación en el útero de su futura mamá. Por lo tanto, es relativamente fiable que en un test de embarazo salga un positivo.
Este tipo de test está pensado para las mujeres y para descubrir si están engendrando un futuro hijo o hija. Sin embargo, si a un hombre le diera por hacerse uno y saliera positivo, debería preocuparse y acudir a un hospital, y no precisamente porque vaya a quedarse embarazado, si no porque puede ser sinónimo de sufrir un cáncer testicular.
Esto se debe a que este tipo de tumor produce este aumento de la hormona hCG. Por lo tanto, con un test de embarazo se podría detectar la aparición de este cáncer.
Tumor testicular
Este tipo de cáncer aparece en los testículos, por lo que puede sufrirlo cualquier persona con un aparato sexual masculino. Afecta aproximadamente a un 2% de los hombres, por lo que la prevalencia es baja en este sentido y suelen afectar a los varones de entre los 15 y los 35 años. La Asociación Española Contra el Cáncer advierte de una serie de factores de riesgo:
- Factores étnicos: según los datos recogidos, es más común que un hombre blanco que habita en un país industrializado tenga más probabilidades de sufrir este tumor en comparación a un hombre africano.
- Sobrepeso: según varios estudios, los hombres con un índice de masa corporal (IMC) sufren más este tipo de tumor.
- Factores genéticos: la genética también puede intervenir en el desarrollo del tumor. Más específicamente, el isocromosoma del brazo corto del cromosoma 12 (12p) interviene en la radicalización negativa de las células. Sn embargo, no es una probabilidad muy elevada: ocurre menos del 5% de las veces.
- Enfermedades varias: hay ciertas enfermedades que pueden ayudar a desarrollar este tumor, como es el caso de la disgenesia gonadal (el desarrollo anormal de un testículo), el síndrome de Klinefleter (el desarrollo genético de un cromosoma X extra, es decir, XXY.
Estos son algunos de los factores que pueden propiciar la aparición del tumor testicular.
¿Cuáles son sus síntomas?
Detectar un cáncer de testículo es posible, más allá del uso anecdótico de un test de embarazo. Hay una serie de síntomas a los que debes prestar atención, como por ejemplo: la aparición de bultos en los testículos, la sensación de pesadez en el escroto, el dolor en la ingle o en el abdomen bajo, la sensación de molestia en los testículos... o incluso la sensibilidad en las mamas.
Para prevenir este cáncer, lo mejor es auto explorarse para cerciorarse de que no existe ningún bulto ni ninguna otra forma anómala.
La mejor noticia sobre este tipo de tumor es que la tasa de curación es muy alta, de cerca del 90%, pero no por ello hay que confiarse y dejar de prevenirlo de la forma que sea posible.